16 dic 2010

No nos olvidemos de la olla podrida llamada Nule

!Por la Revolución de las Ideas!



Millonarios contratos para infraestructura, agua y energía repartidos por todo el país y salpicados de corrupción, ese es el caso Nule.
Este conglomerado de más de 30 empresas ha estado en el ojo del huracán durante los últimos meses tras los escándalos por uso indebido de los dineros públicos, todo empezó por los retrasos en la construcción de la fase III de Transmilenio que cubre gran parte de la Calle 26.


Situación que puso a tambalear al Alcalde de Bogotá Samuel Moreno y que involucró directamente a su hermano Iván Moreno, de ahí en adelante se han venido dando a conocer a la luz pública una seguidilla de escándalos que van desde una deuda millonaria con la Dirección Nacional de Estupefacientes hasta  los rumores de que la empresa funciona como una pirámide.
Y el escándalo ha traspasado las fronteras, en el mes de noviembre Nule ofreció versión libre a una comisión enviada por la Procuraduría a Ciudad de Panamá, ahora durante el transcurso de esta semana los representantes de la empresa Manuel, Miguel y Guido Nule han continuado rindiendo declaraciones en Miami -Estados Unidos.
 
Allí han ratificado lo dicho en cuanto al cobro del 6% por parte de Iván Moreno por la adjudicación en la concesión de contratos, a esto se suma un artículo del Miami Herald del involucramiento del hijo del ex presidente Avaro Uribe, Tomás Uribe, como intermediario para convencer a una firma brasilera para llevar a cabo un proyecto vial en Colombia en compañía de los Nule.
Otra cosa para añadir, este conglomerado tiene aún contratos vigentes con instituciones como INVIAS, IDU y el Instituto Nacional de Concesiones INCO, obras que están distribuidas en localidades de Bogotá y en ciudades como Cartagena y Sincelejo, además de la participación en la construcción de la sede de la Fiscalía General en Quibdó- Chocó.
¿Y ahora qué más puede seguir?, este escándalo sin fin tiene que dar con todos los responsables que se han beneficiado del dinero de los colombianos; mientras ellos se enriquecen con el presupuesto público otros colombianos sufren la amargura de perder todo a causa del invierno y de no tener donde pasar la noche.

Por: Geovanny Orjuela
Columnista 
La Tribunacolus 



No hay comentarios.:

Publicar un comentario